Entrenar para la vida
Brinda una experiencia vivencial para poner en práctica las habilidades para la vida utilizando de forma innovadora el fútbol como herramienta de desarrollo social.
El objetivo específico de este programa es complementar la experiencia educativa orientada al desarrollo de habilidades para la vida de los niños y jóvenes beneficiados.
Con este programa se busca identificar situaciones vivenciales que permitan reforzar el proceso educativo desde el acompañamiento y orientación del cuerpo técnico de la organización en situaciones en las que los niños y jóvenes pueden poner en práctica sus habilidades para la vida.
En este sentido, está comprobado que el deporte es una sólida herramienta para transmitir valores como la solidaridad, el respeto mutuo y la convivencia. El deporte en equipo se considera un motor de desarrollo social, ya que se respeta la individualidad, el estilo personal y único de sentir, creando un repertorio de expresiones y conductas adecuadas a cada emoción. Sin embargo, es importante señalar que para Proyecto Cantera, el deporte no es un objetivo en sí mismo, si no una herramienta que construye un camino hacia la inclusión social por medio del desarrollo de habilidades para la vida.
Los entrenamientos semanales de fútbol, están diseñados con base en un modelo educativo, se inicia con una breve “sesión teórica”, en la cual se expone un tema sobre habilidades para la vida, se continúa con una dinámica psicológica que lo ejemplifique y posteriormente, se comienza con el entrenamiento físico, enfocado a reforzar lo antes trabajado, que se divide en acondicionamiento físico y práctica del fútbol. Al término de la sesión, se toman unos minutos para estiramiento muscular y cierre del tema tratado.
Durante los “entrenamientos” se desarrollan habilidades para la vida, es decir, las capacidades, actitudes y hábitos que permiten enfrentar de la mejor manera los retos y situaciones que se presentan en el día a día.
El futbol es en nuestro país un deporte de interés general y un factor de convivencia familiar, por lo tanto, buscamos que la comunidad se involucre en las actividades de la organización. Así, en la medida en que todos -niños, jóvenes y adultos- participen, se fortalece el vínculo familiar y se amplían las oportunidades para mejorar la calidad de vida comunitaria.









