Habilidades para la vida

Las Habilidades sociales y psico-afectivas que buscamos fortalecer son aquellas entendidas bajo el marco de las habilidades, capacidades y competencias para el desarrollo, propuestas en 1993 por la Organización Mundial de la Salud (1993) en su Iniciativa Internacional para la Educación en Habilidades para la Vida en las Escuelas y otras instancias educativas.

Habilidades sociales:

  • Comunicación interpersonal
  • Resolución de conflictos
  • Trabajo colaborativo
  • Participación de familiares o miembros de la comunidad en las actividades

Habilidades psico-afectivas:

  • Autoestima
  • Autocontrol
  • Reconocimiento de figuras positivas de referencia

Las habilidades para la vida son destrezas que facilitan a los niños y jóvenes adquirir las aptitudes que les permitan el crecimiento humano para enfrentar en forma efectiva los retos de la vida diaria. Estas habilidades son mediadores de conducta en la adolescencia y pueden retrasar el inicio del uso de drogas, prevenir conductas sexuales de alto riesgo, enseñar a controlar la ira, mejorar el desempeño académico y promover el ajuste social positivo.

 

Implementar programas de autodesarrollo, con niños y jóvenes que viven en  situaciones familiares disfuncionales  o que están inmersos en situaciones de pobreza y marginación, genera un impacto directo en su conducta y en la construcción de las relaciones con las personas de su círculo más cercano, lo que finalmente se traduce en un proceso de cambio en cadena desde y para su comunidad y entornos próximos.

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