Habilidades para la vida

Las habilidades para la vida son destrezas que facilitan a los niños y jóvenes adquirir las aptitudes que les permitan el crecimiento humano para enfrentar en forma efectiva los retos de la vida diaria. Estas habilidades son mediadores de conducta en la adolescencia y pueden retrasar el inicio del uso de drogas, prevenir conductas sexuales de alto riesgo, enseñar a controlar la ira, mejorar el desempeño académico y promover el ajuste social positivo.

El trabajo con niños y jóvenes que viven en  situaciones familiares disfuncionales  o que están inmersos en situaciones de pobreza y marginación, genera un impacto directo en su conducta y por lo tanto en la construcción de las relaciones con las personas de su círculo más cercano, por lo que paulatinamente se convierten en agentes de cambio en sus entornos próximos.